Departamento de Psicología y Orientación

Convivencia 24/7

 

“Cercanía y distancia necesaria, comprensión y límites firmes,
ayuda y autonomía; todos estos serán equilibrios
que cada familia deberá ir encontrando."

Nos encontramos finalizando la tercera semana desde que se suspendieron las clases, y cada vez es más fuerte la insistencia de quedarnos en nuestras casas, por lo que muchas familias están experimentado un giro de 180 grados respecto de las rutinas y a los hábitos preexistentes. Quizá para los más chicos esto representa una oportunidad preciada de estar con sus padres todo el día, pero para los adolescentes estar con sus padres y lejos de sus amigos no parece ser el mejor plan. Hoy queremos dar una mirada especial para las familias de nuestra comunidad que tienen hijos adolescentes. Queremos acercarles y recordarles algunos de los rasgos más salientes de esta etapa para que juntos puedan ajustar expectativas y acompañarse en estos tiempos de convivencia “24/7" como nos dicen ellos.

En estas semanas, en una campaña del equipo de Comunicaciones del Colegio, varios de los funcionarios aparecieron en un mensaje a toda la comunidad educativa recitando esta frase (hashtag) “lejos pero cerca”. Posiblemente si nuestros jóvenes quisieran regalarle un video a sus padres durante la cuarentena, la frase sería inversa: “cerca pero lejos”.

Esta nueva situación de confinamiento hace que todos los integrantes de la familia pierdan en alguna medida parte de sus espacios personales, poniendo en riesgo una de las necesidades más importantes para el desarrollo saludable de los adolescentes que es la adecuada distancia respecto de sus padres, así como el contacto con sus pares. Contar con espacios personales y de intercambio con sus pares en donde pueda existir privacidad es muy importante para el bienestar de los jóvenes. Es por esto que los invitamos a que en sus casas habiliten espacios sanos de privacidad de sus hijos cuando la soliciten, ya sea para trabajar o para comunicarse con otros. Que no estemos interrumpiendo de forma sistemática y que podamos tolerar e incentivar el contacto con sus pares a través de las redes. Será importante entonces flexibilizar las pautas del manejo del celular, siempre estando atentos a las formas de vincularse que tienen los chicos por estos medios y tratando de hablar sobre el uso responsable del dispositivo.

Si bien es importante dar privacidad, también es necesario que estemos atentos y cercanos para acompañar a los jóvenes durante este tiempo. Poder brindar apoyo y comprensión para que puedan expresarnos lo que están sintiendo, ya sea respecto de la pandemia u otras preocupaciones que puedan estar teniendo en el momento actual. Pero también para continuar con nuestra tarea de ayudar a poner orden y límites, tan necesarios para la vida de los adolescentes.

Como adultos puede que nos sintamos algo abrumados o estresados en estos tiempos, haciéndose difícil la tarea de supervisar y manejar la conducta de los chicos en casa. Sin embargo, como ya expresamos en artículos anteriores y como lo vienen mencionando todos los agentes de salud mental, es fundamental en estos tiempos de incertidumbre generar alguna estructura que permita sostener algo de seguridad y certezas para el núcleo familiar, por lo que vale la pena hacer el esfuerzo de pensar en formas de lograr un nuevo orden junto con sus hijos.

Cómo mencionamos en el artículo anterior no se trata de reproducir la jornada escolar en casa “aunque a veces podríamos desearlo” sino de crear hábitos y rutinas saludables y adecuadas para cada realidad familiar. Al pensar sobre estos aspectos será fundamental tener metas que sean realistas para no sobrecargarnos. Nos importa recalcar aquí que para esto no hay recetas, cada uno de ustedes sabe de su situación particular y conoce los límites y potencialidades de su familia; lo único que podemos y deseamos compartirles son algunos criterios o ideas para que puedan estructurar en forma personalizada la nueva rutina en casa.

Conversando con algunos de nuestros alumnos respecto de su sentir en este tiempo de cuarentena recibimos que muchos de ellos se sienten cansados y abrumados con la nueva realidad. Frases como “no tengo días de descanso”, “estoy todo el día haciendo cosas del colegio y no puedo completarlas”, “siento que quiero hacer muchas cosas pero no hago nada”, “es difícil organizar el trabajo en casa porque somos muchos y tenemos pocas compus”, “no logro organizar mi trabajo y cumplir con los plazos”, representan el sentir de muchos de nuestros estudiantes respecto de esta nueva realidad de cuarentena. Viendo esto nos parecía importante resaltar algunos criterios que nos permitan ayudarlos a darle un orden y una estructura a su día.

  • Para empezar es importante que exista un ritmo en la vida de los chicos, que haya semana y fin de semana, tiempo de trabajo y tiempo de ocio, tiempo de ejercitarse y tiempos de descanso. Esto es algo que parece haberse perdido para algunos en el tiempo de cuarentena con la consecuencia de generar una sensación de agotamiento e indiscriminación que no colabora a la productividad, ni a mantener el buen ánimo.
  • Es importante tener en cuenta que cuando perdemos la estructura externa que nos organiza (en este caso el colegio) lo que se pone en juego son los mecanismos y habilidades de autorregulación propias de cada sujeto para enfrentar las tareas y –como lo señala Trías (2020)– estas habilidades no se desarrollan espontáneamente sino que se aprenden y desarrollan con el tiempo. Por lo que recomendamos hacer un seguimiento cercano de sus hijos en estas primeras semanas de adaptación al trabajo virtual, ya que pueden verse sobreexigidos en su capacidad para organizarse, perdiendo la mayor parte de su energía en poner motores en marcha, y quedándose con poca o sin nafta para recorrer el camino del aprendizaje. Si vemos que no logramos poner en marcha los motores es importante reportar al tutor u otros actores del Colegio para evitar que la situación se extienda y la frustración se instale, afectando la motivación del estudiante y en consecuencia su adhesión al trabajo.
  • Ayudarlos a crear calendarios, cronogramas y a llevar un control de las actividades que van haciendo. A tratar de pensar en sus biorritmos y en las posibilidades de la familia para que puedan estructurar su día de acuerdo a las demandas escolares y las posibilidades familiares y características personales. No todas las personas rinden de la misma forma y en los mismos momentos del día. Esta cuarentena nos brinda una oportunidad única de pensar de qué forma y en qué momento me siento mejor trabajando y hacer un uso responsable de esta libertad. Si son varios en casa y pocas computadoras, será importante utilizar la creatividad y flexibilidad para poder lograr que todos trabajen en simultáneo. Es importante tener en cuenta que la mayoría de las plataformas de trabajo que propone el Colegio pueden ser utilizadas desde un teléfono inteligente o tablet; así es que un alumno puede conectarse a una clase de física por “Meet” desde su celular, mientras que su hermano completa una tarea de historia en la computadora con un procesador de texto, buscando alternar el uso de los dispositivos de la forma más justa y conveniente posible.
  • Además de esto será importante sostener un adecuado equilibrio entre las obligaciones y las actividades de placer u ocio. Puede que a algún alumno le esté costando encontrar momentos donde recrearse y a otros cortar la recreación y disponerse a hacer alguna obligación. En cualquiera de los dos casos debemos ayudarlos a repensar sus actividades para llegar a un esquema saludable y responsable.
  • Si bien es natural que los adolescentes estén más tiempo conectados con sus amigos a través de las redes y además lo estarán también por las tareas escolares en sus computadoras, es importante continuar monitoreando el uso de videojuegos y tecnología, teniendo presente que estos deben oficiar de distractores y que deben alternarse con otras tareas, de lo contrario pueden generar sedentarismo, ansiedad y trastornos en los hábitos de sueño.
  • Por último, otra característica típica de la edad que podría estar generando conflicto o dificultades en casa es la sensación de omnipotencia y el egocentrismo que transitan los jóvenes a esta edad. Quizá esto pueda verse reflejado en una baja percepción de riesgo de la situación actual, lo que puede dificultar que sostengan las limitaciones de movimiento de la cuarentena, ya que esta puede ser vivida desde un lugar autocentrado como un castigo impuesto por los cuidadores. Por eso la invitación tendría que ser a que puedan explorar otra de las potencialidades que se desarrollan en la adolescencia que tienen que ver con la conducta altruista. Será importante cambiar el foco de la cuarentena como una situación limitante para el joven, para pensarla como una actitud de cuidado con los más frágiles, entre los cuales podrían estar sus propios abuelos o seres queridos. Asimismo, recomendamos ayudarlos a correrse de ese egocentrismo e involucrarlos en las tareas de la casa, a fin de que todos colaboren en el cuidado del hogar y que nadie salga extenuado de la situación. Es decir, los invitamos a que puedan ayudarlos a correr la mirada de su centro y pensar en cómo esto puede estar afectando a otros dentro y fuera del hogar y cómo podrían ellos ayudar para aliviar la situación del hogar y de la sociedad en su conjunto.

En síntesis: tienen los papás de nuestros alumnos adolescentes la desafiante tarea de acompañarlos en este momento, mostrando la flexibilidad necesaria para estar cerca en lo que nos necesiten y dejando el espacio suficiente para que puedan sostener la tarea propia de su etapa vital, que es la separación y la formación de una identidad autónoma. Cercanía y distancia necesaria, comprensión y límites firmes, ayuda y autonomía; todos estos serán equilibrios que cada familia deberá ir encontrando, atendiendo a las características de sus hijos, sus edades y a los desafíos que les vaya proponiendo este nuevo contexto que nos toca vivir a todos. Ánimo, cuentan con nosotros para acompañarlos en la tarea.

Ps. Verónica Hughes

 

 En estos días, desde el Departamento seguiremos aportando material de orientación.
De todos modos, ante cualquier duda puntual en que –como técnicos– podamos ayudarlos por este tema u otros, no duden en escribirnos a
psicologí[email protected] y con gusto nos pondremos en contacto. 

 

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El Colegio Seminario forma parte de la red de instituciones educativas católicas de la Compañía de Jesús (Jesuitas), presente en 127 países. Inspirado en la Iglesia y los valores del Evangelio, el Seminario procura una educación según la visión que la espiritualidad ignaciana ofrece de Dios, la persona y el mundo.

 

 

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