Lema del año

  

"El lema nos invita a reflexionar sobre la necesidad de tender puentes. (...) ¿Cómo podemos personal, familiar e institucionalmente avanzar hacia un mayor conocimiento de nuestro mundo interior? ¿Qué espacios concedemos en nuestra vida a la búsqueda cotidiana de Dios que desea comunicarse con nosotros? El puente hacia nuestro interior nos permitirá sentir la voz de Dios que nos dice “Tú eres mi hijo muy querido”, llenando nuestra vida de sentido y cargando de eternidad cada uno de nuestras acciones.  Quien se anima a esta tarea de tender puentes hacia los otros se deberá educar en el arte del diálogo, en el dar razones de sus opiniones, en la búsqueda compartida de la verdad, en el salir de uno mismo para buscar aquello que más contribuye al bien común. Como colegio de inspiración ignaciana deseamos propiciar en nuestros alumnos la fina sensibilidad, que los lleve a percibir en cada ser humano un hermano. Colaboremos todos en la tarea de generar una cultura de la inclusión, de las manos abiertas a quienes nos necesitan.
Tender puentes entre las clases sociales, entre las subculturas que conviven dentro de nuestra ciudad, entre las personas de diferentes edades, entre las distintas creencias religiosas, constituirá un anticipo del reino de Dios que deseamos vivir en plenitud.
Pidamos a Jesús que al Encarnarse quiso ser “puente” entre lo humano y lo divino, que nos ayude a vivir con profundidad y hondura nuestro lema, para experimentar el gozo y la consolación interior que solo el Espíritu de Dios puede regalar.
".

P. Fabián Antúnez s.j.

COLEGIO SEMINARIO 

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