El próximo viernes llega a carteleras locales “El gran Gatsby” de Baz Luhrmann
El País digital

“Creo que todos podemos identificarnos con el soñador que hay en Gatsby”, asegura Leo DiCaprio. “Todos nos emocionamos por la perspectiva de alguien que tiene tanta ambición“.
DiCaprio sabe de lo que está hablando. Además de su apostura, su encanto y su talento histriónico de talla mundial, se necesita más que algo de ambición para llegar a donde está. Tres veces nominado al Oscar, es también una de las estrellas cinematográficas más populares y una presencia frecuente en las listas de los mejores actores de Hollywood. Sentado en el legendario Plaza Hotel de Nueva York para una entrevista matutina, DiCaprio tiene un figura imponente en un traje azul perfectamente planchado y una camisa azul cielo parcialmente desabotonada. Su pelo es de un negro reluciente, sus ojos son de una seriedad de muerte y a sus 38 años muestra algunas arrugas en el ceño.
“Cuando empecé no tenía buena ropa”, recuerda DiCaprio, que empezó a actuar de niño. “El pelo no se me veía bien. Sentía que Hollywood no era mi lugar, pues ahí todos son perfectos. Eso siempre me impulsó. Me hizo querer esforzarme más“.
DiCaprio está en el Plaza para hablar de otro que también se esforzó, Jay Gatsby, el inolvidable personaje creado por F. Scott Fitzgerald y encarnado en la pantalla por Robert Redford en El gran Gatsby (1974) y, ahora, también por DiCaprio en la fastuosa versión de Baz Luhrmann, que se estrenó el viernes en Estados Unidos.
“Para mí, esto es el Shakespeare estadounidense”, señala DiCaprio sin amagues. “Es una de las novelas más célebres de todos los tiempos. Eso es emocionante… y amedrentador al mismo tiempo“.
El gran Gatsby de Luhrmann presenta a Tobey Maguire como Nick Carraway, el aspirante a escritor que deja su pueblo del Medio Oeste para irse a Nueva York en 1922. Con la esperanza de ser un gran novelista, es avasallado por los tumultuosos años veinte, esa era de moral relajada, reyes del contrabando de alcohol, rumbosas fiestas y acciones que subían como la espuma. Una época notable por la increíble riqueza de algunos y la abyecta pobreza de otros.
Sentimientos. Nick termina viviendo en Long Island y pasa las tardes mirando por la ventana al otro lado de la bahía, atraído por las fulgurantes luces de las extravagantes fiestas que ofrece Jay Gatsby (DiCaprio), un misterioso millonario que está enamorado de la prima de Nick, Daisy (Carey Mulligan), pese a que está casada con el aristocrático mujeriego Tom Buchanan (Joel Edgerton). Nick no tarda en quedar atrapado en la órbita de Gatsby, mirando impotente cómo éste, encantador y descuidado, se precipita hacia el desastre, arrastrando consigo a Daisy y a Tom.
En entrevista separada, Luhr-mann señaló que DiCaprio (que interpretó a Romeo en Romeo y Julieta -1996- de este director australiano) fue su primera opción para interpretar a uno de los personajes más misteriosos de la literatura estadounidense.
“A las dos de la mañana, en nuestro set en Australia, Tobey, Leo y yo nos sentábamos en una sala a darle vueltas y vueltas”, recuerda Luhrmann. “Parecíamos tiburones oliendo sangre en el agua, buscando ese detalle adicional que le diera más vida a Gatsby. Eso es lo que me gusta. Leo le busca cualquier entrada. Cualquier migaja, cualquier pista“.
Vínculos. “Creo que todos tienen alguna identificación con Gatsby como personaje”, asegura DiCaprio. “Es un personaje que se creó a sí mismo, de acuerdo con su propia imaginación y sus sueños. Gatsby era un joven pobre del Medio Oeste y creó su imagen como el Gran Gatsby. Es la clásica historia estadounidense. El sueño americano. Claro, amasó su fortuna en el bajo mundo, durante una época muy emocionante de la historia de Estados Unidos“.
En la actualidad, DiCaprio ve la relación de Gatsby con Daisy con ojos diferentes a como la vio de joven.
“¿Está enamorado de esa mujer o sólo de lo que ella representa?”, se pregunta el actor. “¿Es ella también solo un sueño?”
“Él levantó su castillo para atraerla”, continúa. “Una de mis escenas favoritas es cuando la tiene en los brazos. Tiene en los brazos a la mujer que ama pero está mirando hacia afuera. Sigue buscando aquello que lo complemente. Ése fue el Gatsby que me entusiasmó representar como actor”.
“Lo que es increíble de esta novela es que cada uno tiene su propia interpretación de quiénes son estos personajes”, agrega DiCaprio. “Por eso es muy difícil convertirla en una película. Cada uno siente que conoce realmente a estos personajes en un plano íntimo“.
Hombre vacío que se aferra a una reliquia o un espejismo
Leonardo DiCaprio admite que se sintió irresistiblemente atraído hacia el personaje de Jay Gatsby.
“Es un personaje sensacional para interpretar”, afirma el actor. “El tipo es la encarnación del sueño americano. Es cualquiera que se imagine que puede llegar a ser alguien en la vida”.
“El Gatsby que recuerdo haber leído a los 15 años en la secundaria es muy diferente del que leí como adulto”, continúa DiCaprio. “Recuerdo a ese romántico perdido que estaba enamorado de esa mujer. Amasó esa riqueza solo para sostener su mano“.
Ése no será el Gatsby que verán los espectadores en la nueva película, empero.
“Leer el libro de adulto fue aún más fascinante”, asegura DiCaprio. “La novela es muy matizada. En el centro, ahora para mí, está este hombre que es increíblemente vacío y que le busca cierto significado a la vida, y se apega a la reliquia que es Daisy”.
“Sí, ella es una reliquia”, reitera DiCaprio, entusiasmándose. “Es un espejismo“.
El concepto de Fitzgerald, de un hombre que a pesar de su riqueza está básicamente vacío, fascinó al actor.
“Me impresionó la tristeza que hay en él”, explica. “Es un hombre que se aferra a una imagen y eso causa su perdición”. Han pasado 88 años desde que el libro salió a la venta en librerías, pero DiCaprio piensa que Gatsby es hoy tan relevante como siempre.
La complicidad de Leo DiCaprio y su colega Tobey Maguire
El director Luhrmann ha señalado que una clave de la viabilidad de El gran Gatsby fue el hecho de que Leo DiCaprio y Tobey Maguire son amigos desde hace mucho tiempo.
“Recuerdo el primer día de rodaje”, dice el director. “Todos estábamos muy nerviosos. Sentíamos que estábamos enfrentándonos a un fuerte reto y una enorme responsabilidad. En la primera escena que rodamos, Gatsby está con Nick, esperando a que llegue Daisy. Yo estaba haciendo una toma panorámica, grité `Acción` y les pedí a los actores que improvisaran”.
“Leonardo dijo: `¿Crees que las flores son adorables? ¿Crees que sean demasiadas?“`, continuó Luhrmann. “Tobey hizo una pausa y respondió: `Creo que eso es lo que quieres`”.
“Ese momento es uno de los más puros y conectados de la película”, asegura el director, “pues vino de la profundidad de una relación que existía desde antes“.
DiCaprio, por su parte, piensa que el corazón de la película está en la relación entre Nick y Gatsby.
“Fue increíblemente reconfortante tener a alguien a quien conozco desde hace veinte años, como Tobey Maguire”, afirma. “Siempre somos en extremo honestos uno con el otro. No sé si esta película se hubiera llevado a cabo de no haber tenido nosotros esa relación. Pero necesitamos esos pesos y contrapesos“.
A continuación, en la agenda de trabajo de DiCaprio vendrá The Wolf of Wall Street, película dirigida por Martin Scorsese.


Émilien Vilas Boas Reis é graduado em Filosofia pela Universidade Federal de Minas Gerais (UFMG). Mestre e Doutor em Filosofia pela Pontifícia Universidade Católica do Rio Grande do Sul (PUCRS). Professor de Filosofia do Direito e Metodologia de Pesquisa na Escola Superior Dom Helder Câmara.





