Agradecemos a la Lic. Julia Demasi, la donación de este libro.
Archive for the ‘Literatura’ Category
Donación: Roberto Arlt Los siete locos
Lunes, mayo 6th, 201370 años de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry
Domingo, abril 14th, 2013CAPÍTULO XXI
Fue entonces que apareció el zorro:
- Buen día – dijo el zorro.
- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.
- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano…
- Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito…
- Soy un zorro – dijo el zorro.
- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste…
- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.
- Ah! perdón – dijo el principito.
Pero, después de reflexionar, agregó:
- Qué significa “domesticar” ?
- No eres de aquí – dijo el zorro –, qué buscas ?
- Busco a los hombres – dijo el principito. – Qué significa “domesticar” ?
- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ?
- No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa “domesticar” ?
- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa “crear lazos…”
- Crear lazos ?
- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo…
- Comienzo a entender – dijo el principito. – Hay una flor… creo que me ha domesticado…
- Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas…
- Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
- En otro planeta ?
- Sí.
- Hay cazadores en aquel planeta ?
- No.
- Eso es interesante ! Y gallinas ?
- No.
- Nada es perfecto – suspiró el zorro.
Pero el zorro volvió a su idea:
- Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira ! Ves, allá lejos, los campos de trigo ? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. Y eso es triste ! Pero tú tienes cabellos color de oro. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado ! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo…
El zorro se calló y miró largamente al principito:
- Por favor… domestícame ! – dijo.
- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, domestícame !
- Qué hay que hacer ? – dijo el principito.
- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…
Al día siguiente el principito regresó.
- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón… Es bueno que haya ritos.
- Qué es un rito ? – dijo el principito.
- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Entonces el jueves es un día maravilloso ! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:
- Ah! – dijo el zorro… – Voy a llorar.
- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.
- Claro – dijo el zorro.
- Pero vas a llorar ! – dijo el principito.
- Claro – dijo el zorro.
- Entonces no ganas nada !
- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.
Luego agregó:
- Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.
El principito fue a ver nuevamente a las rosas:
- Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.
Y las rosas estaban muy incómodas.
- Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mi rosa.
Y volvió con el zorro:
- Adiós – dijo…
- Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
- Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.
- Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.
- Es el tiempo que he perdido en mi rosa… – dijo el principito a fin de recordarlo.
- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa…
- Soy responsable de mi rosa… – repitió el principito a fin de recordarlo.
‘O Pequeno Príncipe‘ faz 70 anos
Domingo, abril 14th, 2013
“O Pequeno Príncipe”, livro mais vendido e traduzido no mundo, atrás apenas da Bíblia, completa 70 anos, e a Sucessão que administra o legado de seu autor, Antoine de Saint-Exupéry, preparava-se para comemorar em grande estilo ao longo de 2013 e 2014.
“O Pequeno Príncipe” foi publicado em abril de 1943, quase simultaneamente, em inglês e francês, em Nova York, onde Saint Exupéry se radicou em 1941, junto com sua esposa, a salvadorenha Consuelo Suncín.
A história deste livro, cujo misterioso e cativante protagonista de cachos loiros tornou-se um ícone mundial, é o resultado de uma “aventura improvável”, indicou Olivier d´Agay, diretor da Sucessão Antoine de Saint-Exupéry, que reúne os herdeiros da família do escritor.
“Saint-Exupéry partiu para os Estados Unidos não para escrever, mas para ajudar a convencer esse país a se juntar à luta contra a barbárie”, ressaltou em uma coletiva de imprensa D´Agay, neto de uma irmã do autor.
O escritor e piloto Saint-Exupery, que foi um dos franceses mais conhecidos nos Estados Unidos, se mudou para Nova York com a missão pessoal de convencer os americanos a entrar na guerra contra o nazismo, explicou.
Foi então que a sua editora americana o convenceu a escrever uma história de Natal, um conto infantil.
“Saint-Exupéry estava sempre desenhando em todos as partes a figura de um menino loiro, inspirado em sua infância feliz, e que se tornou o personagem dessa história.”
O resultado dessa aventura, nascida em um contexto de exílio e de um mundo em guerra, foi este conto mágico e filosófico de uma centena de páginas, que se tornou um fenômeno editorial, “algo que Saint-Exupéry nunca poderia ter imaginado”, segundo D´Agay.
Em seus 70 anos de existência, desde que foi publicado, “O Pequeno Príncipe” vendeu 143 milhões de cópias em todo o mundo.
O manuscrito original do conto, que foi traduzido para mais de 230 línguas e dialetos, é preservado na Pierpont Morgan Library, em Nova York, que será um dos palcos principais das celebrações comemorativas do 70º aniversário de “O Pequeno Príncipe”.
O Museu de Cartas e Manuscritos de Paris, editoras em dezenas de países, teatros, como o Teatro Nacional Manuel Bonilla de Honduras, que é apoiado pela Fundação Saint-Exupéry para a juventude, e organizações não governamentais vão festejar este aniversário.
Na França, a programação para 2013 inclui a publicação de uma nova edição do livro e do desenho animado, bem como um e-book e um novo episódio da série de animação “O Pequeno Príncipe”, que foi vendido para uma centena de países.
Também está sendo preparada uma nova biografia do autor.
Em Nova York, as comemorações vão se concentrar em 2014, com a exposição na Morgan Library, além da realização de um simpósio internacional sobre a história e um concerto de Michael Levinas, que prepara a ópera “O Pequeno Príncipe”, a ser lançada em Lausanne, na Suíça, no final do próximo ano.
Haverá também uma exposição em homenagem ao Pequeno Príncipe em Bryant Park, o parque adjacente à Biblioteca de Nova York, no centro de Manhattan.
A Fundação Antoine de Saint-Exupéry para os jovens, que incentiva ações de solidariedade para crianças carentes em vinte países no mundo, publicará neste aniversário uma edição do livro para cegos, para “compartilhar a magia e o sonho dessa história” em desenhos tridimensionais.
E uma exposição, que será realizada na sede da UNESCO em Paris, a partir de 27 de abril, durante a Universidade da Terra, enfatizará os valores do “Pequeno Príncipe”, “um personagem protetor do planeta, da paz, da infância”.
Tudo isso, a espera de mais um grande evento, que também será comemorado em todo o mundo: em janeiro de 2015, as obras de Saint-Exupéry vão passar a ser de domínio público – exceto na França e nos Estados Unidos -, o que levará a centenas de novas edições do livro que conquistou os corações de milhões de pessoas no planeta.









